lunes, 14 de marzo de 2011
sábado, 5 de febrero de 2011
Del amor y sus extremos neuróticos
Momentos que son invadidos por una cotidianidad constante y poco mesurada, maquillada con violencia, agraviante, desconcertante e incierta como la crisis social, económica, ecológica, espiritual, existencial y cuantas divisiones desee elaborar, nos ha llevado a tratar de establecer ideales mediante sofisticadas escisiones, como si en lo individual fueran pequeños brotes psicóticos. Evasivos de una realidad, quien a su vez tortura cada uno de los enlaces cerebrales cuya aparente función fuera la de aproximarnos a ella.
Los términos propios del neopsicoanálisis indican que lo más común es la represión de impulsos debido a la moralidad, lo cual constituye sustancialmente neurosis, pues las normas elaboradas para garantizar la organización y la supervivencia generan un sinfín de conflictos con aquellos impulsos libidinales e instintivos bajo los cuales simplemente los esquemas ideales no encajan, por irrealizables, fuente del origen histérico (deseo irrealizable) y fuente del origen neurótico (deseo frustrado).
La libre realización de los impulsos instintivos y libidinales, la aparición de la inmoralidad, el libre tránsito por las avenidas del tabú, son evidencias de lo que Jung llamaría “represión de la decencia”, del sentido de la autoridad, la negación de las figuras paternales, elementos impulsados por la propia neurosis.
La neurosis que impedida por el propio sentido de la moralidad tiene que distorsionar la realidad para que la vida sea mejor, aún en apariencia.
Es más fácil distorsionar la realidad que adaptarnos a ella. La adaptación implica afrontamiento y transformación trascendental (Aquella que va más allá de si mismo) real de la vida que vivimos, es decir, implica capacidad.
El eros como proceso mental, tema entendido como innato, predestinado y concluido, recorre los extremos de la neurosis: el deseo irrealizable y el deseo frustrado.
Es más fácil vivir las cosas distorsionadas (tarea cotidiana) que adaptarnos a ellas, trastornar que transformar, permanecer que trascender.
¿Cómo trascender una práctica afectiva cuando la enseñanza más significativa y recurrente es la in-capacidad?
-Los niños a jugar y las niñas a chismear-, vociferaba un niño.
Mientras el imaginario colectivo siga articulando la escisión como práctica común, el varón seguirá denominando “Amor” a la dominación, mientras que la mujer llamará “Amor” a la amabilidad intermitente.
El amor es un evento especial, una tradición afectiva, un festival erótico que pasea de vez en cuando por nuestra vida, a veces días, de momento horas, a veces perseguimos su rastro, imploramos su regreso y su eterna estadía.
Tal vez perdería su magia si lo hiciéramos común, cotidiano, la rutina que todos los días nos sumerge en un aburrimiento existencial, si fuera así, lo sorprendente sería la muerte, la corrupción y la injusticia.
La alta cifra de disfuncionalidad en las relaciones humanas indicaría que no estamos habituados al amor, lo deseamos y no lo logramos, habituación a lo no vivo, a lo que deseando no se vive.
Sin embargo, la apatía, la indiferencia y la enajenación ante las cifras de homicidios en México indicaría habituación a lo no vivo, es decir, necrofilia, termino propuesto por Fromm.
EXTRA
Al pensar en la niñez, en las mujeres, en la pobreza, en el planeta, me arde la cara de vergüenza, razón por la cual prefiero abstenerme de decir “FELIZ DÍA DEL AMOR”.
lunes, 31 de enero de 2011
martes, 25 de enero de 2011
lunes, 17 de enero de 2011
Blue Monday
Hoy es el tercer lunes de Enero, según las investigaciones del Psicólogo Cliff Arnal, este es el día en que más deprimidos estamos según el investigador de Reino Unido, esto debido a las relaciones entre clima, salarios, motivación efectos posteriores a las fiestas y a las deudas por venir. En México entramos directos a las alzas en los precios y a la violencia desmedida entre otras tragedias más. Lo macro invade a lo micro, desde el cambio climático que combinado a la mala alimentación hace añicos a nuestro sistema inmunológico entre otras cosas, hasta el desempleo que combinado con stress y contaminación ambiental nos amedrenta la vida.
La falta de oportunidades con los noticieros sensacionalistas plagados de malas noticias mezclados con la disfunción familiar.
Depende de nosotros dar un giro que nos exige un compromiso por hacer de esta vida una vida mejor, es tiempo de combinar el cuidado y respeto a nuestro planeta con mejores oportunidades, mayor calidad de vida y por supuesto menos trastornos mentales.
Terriblemente estamos enfrentando no sólo en un lunes de Blue Monday, si seguimos por esa vía tendremos por lo menos en México un par de “Blue Years”.
martes, 28 de diciembre de 2010
viernes, 24 de diciembre de 2010
NAVIDAD MENTIROSA
Veo en estos días una tremenda disposición a celebrar, a preparar una cena, a guardar un poco de dinero para ofrecer un obsequio aun simbólico, para detenerse un poco a tratar de ser mejor persona.Los padres de familia se organizan para comprar juguetes, aunque sea a última hora. En el proceso las personas se vuelven empáticas y condescendientes aunque sea por tan solo dos días.
Aguinaldos, regalos, vacaciones, unión familiar, degustación de platillos que rara vez se preparan, tenemos todo lo necesario para hacer de estas celebraciones una de las mejores del año, debido a que por tan solo una semana podemos hacer lo que el ser humano pretendería lograr con las intenciones de un sistema fallido.
Pero en estas fechas comprendemos y olvidamos todo. Sin embargo, la navidad es mentirosa. Creamos ilusiones fantásticas e historias míticas sobre estas fechas, pero la mentira no radica ahí. Sospecho que los niños saben absolutamente todo respecto a la información confidencial sobre Noel, Melchor, Gaspar, Baltasar y todos los implicados en estas celebraciones, creo que los niños nos hacen pensar que creen en todo lo que les contamos, y como en este caso, a veces, es conveniente mentir. Al hacerse los crédulos con estas celebraciones obtienen grandes beneficios, les escuchamos, les abrazamos, les entendemos, nos volvemos hacia ellos, nos interesan sus valores y que disfruten estos momentos, los llevamos de paseo; en estas fechas fantasear no es un pecado ni un error, en estas fechas si se vale.
Siendo así, bien hacen los niños al hacernos creer en que nos creen, así si vale la pena que la navidad sea mentirosa. En estos casos si sirve hacerse el loco. Feliz Navidad a Todos.
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